Las esponjas marinas como método de recogida del sangrado, sin embargo, son todo un misterio que ni la propia Tomàs ha probado (ella es de copa).
No es aconsejable hervir las esponjas para esterilizarlas porque pierden sus propiedades y se ponen duras.
Pero, en su opinión, «si se utilizan mal, los riesgos sanitarios son peores y mayores que los de los métodos tradicionales».
Hay otras esponjas que son sintéticas y de un solo uso, y estas a la doctora Prieto a priori le parecen bien, equivalentes a un tampax.
En España una campaña en change.org pide que se baje el IVA de estos artículos del 10 al 4%.
Fuente: http://verne.elpais.com/verne/2016/04/20/articulo/1461161580_616154.html
