Lo siguiente y más importante es «volver a poner en agenda los valores del candidato Rajoy».
Por todo ello en el PP quieren evitar como sea que se abra anticipadamente el debate de la sucesión.
Por eso, por ejemplo, se despreció el debate televisivo entre Rivera y Pablo Iglesias como un «café» entre dos personas que coincidieron mucho.
Además, consideró los enfrentamientos entre los ministros Cristóbal Montoro y José Manuel García-Margallo en sendas entrevistas como «opiniones personales».
También se rechaza que exista un problema de «falta de autoridad, de control y coordinación» por parte del líder.
Fuente: http://elpais.com/politica/2015/10/19/actualidad/1445276453_661667.html