A partir de esa confusa mirada adolescente, la debutante chilena Pepa San Martín retrata en Rara cómo los prejuicios adultos caen sobre las nuevas generaciones y alteran sus vidas.
El caso de Atala, que terminó con un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) contra Chile, no es el único, detalla San Martín en una entrevista telefónica.
Esa mirada desprejuiciada, mayoritaria entre el público joven que la vio por primera vez en Berlín, es la que San Martín espera que las nuevas generaciones propaguen por este continente.
A diferencia de Cata, que acepta con naturalidad la relación de su madre, Sara es consciente de la mirada reprobadora con la que la ve gran parte de su entorno adulto.
El hogar de Paula y Lía, la veterinaria argentina con la que vive, es festivo y alocado.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/06/17/actualidad/1466173322_361803.html
