Conforme los países de la ruta de los Balcanes cierran sus fronteras y restringen el paso de migrantes, Grecia se va situando en el epicentro de la crisis de los refugiados.
El primer ministro, Alexis Tsipras, ha amenazado con denunciar y pedir que se sancione a los países que incumplan los acuerdos adoptados el año pasado para el reparto de refugiados.
Más de 10.000 personas se agolpan en el campamento de Idomeni, en la frontera con Macedonia, esperando que les dejen pasar; y cada día entran en el país muchos más refugiados de los que salen.
Costó mucho llegar a ese pacto y ni siquiera se aplica: los órganos comunitarios son incapaces de hacer cumplir sus propias decisiones.
Pero Grecia ya ha advertido de que no puede afrontar sola semejante desafío.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/03/opinion/1457034532_824369.html
