Tomás Kóblic intenta refugiarse, de manera metafórica, en una avioneta fumigadora, «el espacio es mínimo, como si fuera una moto que vuela».
No es difícil imaginarse a Darín en la compuerta abierta de un avión mirando al suelo y pensando todo eso.
Si a Ricardo Darín le dan a elegir entre un avión, un caballo y un Ford Torino como medio de transporte -los usados por los protagonistas de su última película-, no duda: «El avión».
Esta es la última película de Darín, hasta que se demuestre lo contrario, que no tardará mucho en suceder ya que «en breve» estrenará Nieve negra.
«Es lógico y entendible que en determinadas actividades uno quiera ser aceptado y reconocido por los demás, pero a veces uno añora el anonimato».
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/06/14/actualidad/1465911641_235295.html
