— Dilma Rousseff (@dilmabr) 5 de agosto de 2016A la ceremonia no ha asistido la expresidenta Dilma Rousseff, suspendida de sus funciones presidenciales desde el pasado 12 de mayo.
Luego, al llegar al estadio del Maracaná no ha sido presentado, según los medios brasileños por temor a que fuera abucheado por quienes no aceptan la deposición temporal de Dilma Rousseff.
Los dignatarios se han trasladado tras la recepción unos tres kilómetros hasta llegar al estadio de Maracaná, reconvertido en recinto olímpico.
El presidente en funciones de Brasil, Michel Temer, les ha ofrecido una recepción antes de asistir a la ceremonia de apertura.
Al estadio han asistido 50.000 espectadores, a los que se suman 20.000 atletas, voluntarios y periodistas.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/08/06/actualidad/1470437359_967294.html
