Desde el principio, la mayoría de los analistas políticos liberales se mostraron escépticos respecto a Bernie Sanders.
Ni, por cierto, Bernie Sanders (piensen en las armas).
Sin embargo, arremeter contra los grandes bancos es prácticamente lo único que ha hecho Sanders.
La campaña de Sanders ha potenciado mucho el idealismo y la energía que el movimiento progresista necesita.
Por desgracia, en estos últimos días la respuesta ha quedado clara: Sanders empieza a parecerse a sus peores seguidores.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/04/08/actualidad/1460125650_649148.html
