Shakespeare: Más merece usted entonces una obra que lo inmortalice que ese bueno de don Juan.
Raptado por un cierto espíritu nómada, supongo que soy un adalid de la huida, o de la búsqueda, como mi don Quijote.
Mi don Quijote, recién salido, como quien dice, no ha dejado de depararme gozosas alegrías.
Cervantes: De un viejo loco, obsesionado con emular a las figuras de las novelas de caballerías, que se lanza en busca de aventuras en mitad de la llanura más hosca, reseca y estéril que usted pueda figurarse.
Cervantes: Me cuentan que es usted un más que reputado actor, aparte de urdidor de dramas y comedias.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/04/11/actualidad/1460387910_111067.html
