Los partidarios de que Reino Unido abandone la Unión Europea han recibido este fin de semana un baño de realidad a manos del país en el que depositaban la mayor parte de sus esperanzas para argumentar que el Brexit no acarreará graves perjuicios ni políticos ni económicos para los británicos.
Muy sencillo, dijo Obama: “Porque a nosotros también nos afecta: un Reino Unido fuera de la UE tendría menos valor para nosotros como aliado”.
La innegable realidad es que, hoy por hoy, Londres comparte muchos más intereses estratégicos de todo tipo con Berlín o París que con Wellington o Canberra.
Al menos, el presidente norteamericano ha aclarado las cosas —pensando en los indecisos— para todos aquellos que pensaban, y así se refleja en los sondeos, que el Brexit no sería perjudicial para la relación del Reino Unido con EE UU.
Obama fue muy claro al decir que Reino Unido se tendrá que poner “a la cola” de los Estados que quieran firmar un acuerdo de este tipo con su país.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/04/24/opinion/1461513088_421697.html
