EE UU ha lamentado que los bombardeos rusos apunten no al Estado Islámico, sino a rebeldes moderados, algunos de ellos afines a EE UU.
Y parte de su equipamiento, proporcionado por EE UU, acabo en manos del Frente Al Nusra, vinculado a Al Qaeda.
Desde la semana pasada, Rusia, aliada del régimen, bombardea a un amplio espectro de grupos opositores, lo que desconcierta a EE UU.
En septiembre de 2014, EE UU comenzó a bombardear en Siria, pero no a El Asad sino al Estado Islámico, adversario del presidente sirio.
Desde hace un año, EE UU bombardea posiciones del EI, que también es enemigo del régimen de El Asad.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/10/09/actualidad/1444395848_897355.html
