Los últimos mohicanos refleja una época, la analógica, en fase agónica.
La revolución digital y el fin de la cultura de la tertulia de café sobrevuelan la charla.
Los últimos mohicanos es un fino tributo a ellos, así como una formidable evocación de un modo de entender el periodismo, la literatura y la vida.
Manuel Vicent, que acaba de publicar Los últimos mohicanos (Alfaguara), sostiene que la literatura española más interesante del siglo XX se publicó en la prensa.
Frente al ejemplo del autor de A sangre y fuego, el cinismo y los bandazos ideológicos distinguen a buena parte de los últimos mohicanos.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/05/06/actualidad/1462552675_330928.html
