Son baristas de nuevo cuño, volcados en obtener las mejores prestaciones de cada variedad y cada tostado a través de preparaciones que trascienden al manido café exprés.
Lima y otras ciudades del Perú viven el café como no lo ha hecho nunca en su historia.
El café es la nueva tendencia y muestra sus señas de identidad en las calles de la capital.
De hecho, insiste en que el café peruano vive momentos críticos.
El fenómeno crece y las producciones de calidad se asoman ya a un buen número de restaurantes.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/04/07/estilo/1460064317_361555.html
