El eufemismo hace gala de un reduccionismo condenatorio para las clases pobres y relaciona en forma directa pobreza con delito.
Entre los chicos que participaron estaba Gabriel, un joven de 17 años que era pobre pero nunca había robado.
En ese mismo momento comenzó para la realizadora y la familia del joven la misión de retratarlo de una forma real.
Para ello debieron enfrentar a uno de los eufemismos más condenatorios de Argentina: el del Pibe Chorro.
Nosotros buscamos hacer cine, y ahí aparece este documental para intervenir en la realidad”, explicó la realizadora.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/06/24/actualidad/1466731871_439153.html
