Estar más cómodo o equilibrado, simplemente, puede cambiarlo todo, incluso lo que sentimos por nuestros seres queridos.
¿Se atrevería a preguntarle a su pareja qué siente realmente por usted si estuviera andando a la pata coja?
Unos lazos afectivos equilibrados suavizarán la percepción de una realidad turbulenta, cuando esta se presenteEstos resultados no son casualidad.
Pero tampoco significan que “un cuerpo inestable cree una relación de pareja inestable”, aclaró Forest tras su publicación en la revista Psychological Science.
Su idea coincide con la de Nikos Konstantinou, doctor en el Departamento de Neurociencia Aplicada de la Universidad de Chipre.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/04/04/buenavida/1459782839_694126.html
