En ella, Planas ha unido al santo de los pájaros y patrono de la ecología, San Francisco, y a un gallinazo —nombre del buitre negro en Perú—.
La obra es un llamamiento contra la corrupción y por la limpieza de las instituciones, incluida la Iglesia católica.
Planas pretende que su escultura siga itinerante por Lima, señalando con el dedo los conglomerados de la corrupción.
Su trabajo anterior, también con un gallinazo como protagonista, le valió en 2015 el premio Emerging voices del Financial Times.
Todos deberíamos ser gallinazos para sobrevivir a la corrupción, la impunidad y la crisis de valores”, añade.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/09/04/actualidad/1473015890_452406.html
