Esto creó una serie de diásporas en las orillas del Mediterráneo; surgieron ciudades portuarias cosmopolitas que acogieron comunidades mixtas de gente con distintos credos, etnias y actitudes culturales.
David Abulafia es profesor de Historia en la Universidad de Cambridge, autor de El gran mar: Una historia humana del Mediterráneo (Crítica)Traducción NewsClip
El clima de tensión y muerte de la descolonización del norte de África se transfirió a ciudades como Niza y Marsella.
Hacia 1950, las ciudades portuarias del Mediterráneo oriental habían dejado en gran medida de ser espacios de coexistencia.
Había también 25.000 judíos, de nacionalidades distintas, y familias musulmanas influyentes —entre ellas la familia real— procedentes de Turquía, Albania, Siria o Líbano.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/07/21/actualidad/1469104225_851424.html
