Un viaje al corazón del ritual, a ese círculo pagano en cuyo interior reina José Tomás.
Ahí están las miradas perdidas de José Tomás, los rincones olvidados o las tomas de un público lejano y astral.
En las imágenes, José Tomás reta y es volteado.
José Tomás en Bayona, Francia en 2011 Carlos Cazalis/Minos Images/Editorial RM“El toro nunca muere; muere en la plaza pero la especie continúa.
Un trazado paralelo al del propio José Tomás, del que Cazalis admira su depuración y sus maneras antiguas de torear.
Fuente original: Un viaje al corazón de José Tomás | Cultura | EL PAÍS
