La respuesta de Merkel a la crisis de los refugiados ha desatado un nuevo debate sobre la identidad.
En la izquierda, muchos quieren creer que el país ha superado un sentido clásico de la identidad nacional y ha desarrollado una identidad postnacional, basada en la idea del patriotismo constitucional.
La diferencia es que, mientras que, en la crisis del euro, los reproches le llovieron sobre todo de otros países europeos, con la crisis de los refugiados su actitud está dividiendo Alemania.
En particular, los socialdemócratas fueron totalmente incapaces de ofrecer una alternativa a la estrategia de Merkel ante la crisis del euro.
Además, aunque los intelectuales de izquierdas se identificaban con la noción de una identidad postnacional o de una identidad de Holocausto, los ciudadanos corrientes preferían estar orgullosos del extraordinario éxito económico de la República Federal.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/04/actualidad/1457094397_531041.html
