Es considerada como la primera obra de arte abstracta de Lima.
El escultor vasco Jorge Oteiza (1908-2003), en su tercera visita a Perú en 1960, elaboró la maqueta de una estela funeraria en honor al poeta peruano César Vallejo, a quien admiraba.
Contreras afirma que el día de su instalación casi nadie la comprendía, aunque sabían que era una “estupenda” escultura.
La escultura de acero que creó Oteiza fue instalada dos años después de su visita, a tres cuadras de la Plaza de Armas de la capital peruana.
El día que Oteiza presentó ante el IAC su maqueta, estuvo presente el intelectual peruano más relevante del momento, Sebastián Salazar Bondy.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/03/01/actualidad/1456870475_140508.html
