También hay alguna alternativa en cuanto a la esfera digital del reloj, aunque por el momento sólo se puede elegir entre cuatro diseños diferentes.
Su última apuesta es Fitbit Blaze, un dispositivo a medio camino entre una pulsera de actividad y un smartwatch: hereda las funciones típicas de las primeras y posee un diseño más propio de los segundos.
Su principal hándicap es que no recibe notificaciones del teléfono móvil, que a día de hoy muchos usuarios consideran básicas.
Lo hace de forma continua tanto en reposo como al practicar deporte: cada cinco segundos en el primer caso y cada segundo en el último.
A su favor cuenta con un diseño muy ligero y cómodo de utilizar y una autonomía que alcanza los cinco días.
Fuente: http://elpais.com/tecnologia/2016/04/04/actualidad/1459759904_558121.html
