Todo lo que se narra es falso, y en ningún caso debe leerse como una crónica de los últimos días de Adelaida García Morales”.
Así las cosas, no pude evitar preguntarme con qué autoridad moral e intelectual se apropiaba Elvira Navarro del nombre y los apellidos de la escritora fallecida.
Estupefacto, pensé que Elvira Navarro o bien era una cándida o bien era una cínica.
Elvira Navarro no tenía problema en afirmar que no había indagado.
A comienzos de septiembre tuve noticia de que se iba a publicar una “biografía” de Adelaida García Morales centrada en los días previos a su muerte.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/09/29/babelia/1475153443_790435.html
