La hornada de diseñadores conformada por Phoebe Philo, J.W.Anderson, Vètements o Jacquemus utilizan el mal gusto como un elemento de provocación y sorpresa.
“Nunca digas nunca” es el lema favorito de aquellos que saben que pueden acabar adorando aquello que hace cuatro temporadas aborrecían.
Aunque si hay una reina de lo feo esa es Miuccia Prada: “La fealdad es atractiva, la fealdad es excitante.
Esta temporada, el mal gusto es la nueva consigna.
No creo que nadie tenga derecho a decir qué es lo que está bien y lo que está mal, a menos que sean Dios”.
Fuente original: Usar el mal gusto como provocación y sorpresa | Estilo | EL PAÍS
