Márquez, mientras tanto, ha salido fuera del país directamente de los calabozos del Sebín, la policía política, como parte de los acuerdos alcanzados.
Rosales vivió exiliado entre Lima y Panamá hasta que decidió regresar al país en vísperas de la campaña electoral por la renovación de la Asamblea Nacional.
En medio de la campaña para las elecciones regionales de 2008 el fallecido líder dijo “que estaba decidido a meter preso a Rosales”.
El tribunal que conoce la causa de Rosales le dictó una medida de arresto en un domicilio de la capital Caracas.
“Mi salida de la cárcel no me dio la libertad, sino un exilio forzado”, escribió en una carta abierta.
Fuente original: Venezuela libera a dos presos políticos | Internacional | EL PAÍS
