Santo Domingo representa en este sentido el escenario ideal para, cuanto menos, realizar, en palabras de Almagro, “contactos informales de todo tipo” sobre Venezuela.
Venezuela llega a Santo Domingo armada diplomáticamente hasta los dientes para defender su “autonomía política, económica y la soberanía financiera” ante cualquier intento de injerencia, que es como ve Caracas la mediación externa.
Almagro asegura estar “muy tranquilo” sobre la correlación de fuerzas de cara a la reunión sobre la Carta.
“Cada una de esas respuestas las darán sobre estos asuntos los países el día 23”.
En las últimas semanas, han arreciado los comunicados conjuntos de países de la región instando, con cada vez más fuerza, al diálogo venezolano.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/13/america/1465838604_889683.html
