“No ha habido ningún signo de apoyo público de la jerarquía mexicana a Francisco.
Ruiz Parra añade otro matiz: «No pienso que Francisco sea tanto un progresista como un hombre que restituye equilibrios.
Pero como buen jesuita, “hombre de gobierno y equilibrios”, define Ruiz Parra, no ha descuidado hacer guiños también a la parte más conservadora.
Francisco le pedirá a sus obispos que dejen atrás su mohosa actitud institucionalista y cerrada y busquen a la gente corriente.
El encubrimiento de abusos a menores es el punto más negro en el debe de la jerarquía mexicana, pero su crédito también se ha minado por su falta de compromiso ante la violencia y la corrupción.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/13/mexico/1455385624_760378.html
