Con una facturación de 500 millones de euros anuales y más de 4.000 empleados en España, la mitad odontólogos, la expansión de la cadena Vitaldent ha sido fulgurante.
La detención del dueño y 12 directivos de la cadena de clínicas Vitaldent por fraude fiscal y blanqueo de capitales ha puesto de manifiesto la opacidad y los riesgos del modelo de prestación de servicios odontológicos que ha representado la irrupción del sistema de franquicias.
Con este sistema, los clientes podían pagar a plazos y en algunos casos obtener descuentos a cambio de adelantar la totalidad del coste.
En 25 años ha abierto más de 450 clínicas en varios países.
Ante las graves irregularidades observadas, es preciso revisar la regulación y el funcionamiento del sector para garantizar que los derechos de los clientes no se vean afectados por las irregularidades de una gestión desalmada.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/02/16/opinion/1455653264_482101.html
