Digo este escritor de tan pocas palabras: “Viva la paz con los ojos abiertos”.
La paz no cierra los ojos, sino que los abre.
Entre millones de otros que, como dijo Héctor Abad en EL PAÍS y en El Espectador, ya no se sienten víctimas sino personas que buscan la paz con los ojos abiertos.
Ahora todos (los del Sí) lo aclaman en Colombia como un adalid de la paz; lo fue, no cabe duda, y acaso “los ojos abiertos” que aconsejó entonces han llevado ahora a la antesala de la paz, por la que Santos ha merecido el Nobel de la Paz, precisamente.
Todos dibujaban, a su modo, la paloma de la paz, y también la dibujó Gabo.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/07/actualidad/1475853076_603649.html
