Caminé por la Carrera Séptima, no lejos del sitio donde todo comenzó con el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán.
Por la puertecita comenzó a entrar alguna gente, atraída por la imperiosa sonoridad del órgano de la Catedral Primada.
Era la misma Carrera Séptima de toda la vida.
Y eché a andar hacia el norte, pensando en que hasta el fin de mis días podré responder con precisión a la pregunta: “¿Dónde estabas el día que en Colombia definitivamente se firmó la paz?”.
La ira de los pobres y el fuego que arrasaron Bogotá en abril de 1948, durante los sucesos conocidos como el bogotazo, acabaron con el órgano de la Catedral Primada de esta ciudad.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/30/mexico/1472591743_848040.html
