La asfixia del actual hábitat cultural hubiera hecho impensable la publicación de una obra tan netamente transgresora, ofensiva y provocadora como la de Sade.
En la inmensa broma que supone la obra completa de Sade, Justine verá castigada su honradez mientras los personajes que pretendan corromperla saldrán incólumes.
En el filme, dos actrices interpretan a un mismo personaje —Conchita— con esos dos reversos ya fijados por Sade.
Ninguna parte de su cuerpo quedó a salvo de su bestialidad”, escribe Sade en Justine.
El autor, cuya disipada vida ni siquiera rozó las dimensiones brutales de su obra, solo supo contener su rabia con las palabras.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/07/05/actualidad/1467738268_301795.html
