Pero el entusiasmo que despertó lo del Camp Nou se ha esfumado.
Tampoco vi bien a Zidane, que apostó por Danilo.
Bueno, pues eso me pareció ayer: tras haber ganado en el Camp Nou, el Madrid dio un suspiro y fue a Wolfsburgo como a cobrar lotería.
Y lo llamativo es que el 2-0 fue lo justo para un partido que el Wolfsburgo tomó más en serio.
A la victoria en el Camp Nou sucedió una derrota por 2-0 en Wolfsburgo que pone de repente las semifinales arriba de una montaña que habrá que escalar.
Fuente: http://opinion.as.com/opinion/2016/04/06/portada/1459978011_678811.html
