La denuncia de Armenta fue analizada en 2014 por médicos del Consejo Internacional de Rehabilitación para Víctimas de Tortura, una agrupación internacional no gubernamental.
La Comisión Nacional de Derechos Humanos evaluó el proceso y consideró que se habían violado los derechos de Armenta y que se deberían investigar a los agentes involucrados.
El resto de la evidencia es totalmente insuficiente y también ha sido obtenida por violaciones a derechos humanos de otros co-acusados», dice Mariano Machain, miembro de la organización.
La tortura a detenidos, fenómeno «generalizado» en México según la ONU, es la sombra que arrastran multitud de procesos judiciales en este país.
«Es importante que la justicia entienda que la evidencia principal contra ella (su «confesión») ha sido obtenida con tortura.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/26/mexico/1464280725_142846.html
