Mortadelo y Filemón malviven en una pensión y no tienen medio de locomoción propio, con excepciones sin continuidad en algunas historietas.
Aunque resuelvan el caso, Mortadelo y Filemón acostumbran a terminar sus aventuras (y cada capítulo de ellas) huyendo del Súper.
A Bacterio le cuesta atinar en ‘Los inventos del profesor Bacterio’ (1972) y ‘El sulfato atómico’ (1969)4.
Mención especial merece El sulfato atómico, que en 1968 estrenó las aventuras largas de Mortadelo y Filemón.
Entradas secretas en ‘Los inventos del profesor Bacterio’ (1972) y ‘¡Rapto tremendo!’
Fuente: http://verne.elpais.com/verne/2015/10/07/articulo/1444202259_203587.html
