“Será bonito de ver y complicado de jugar”, había anticipado Luis Enrique antes de embarcar hacia Vigo.
Luis Enrique es feliz en Balaídos y cuando se cruza con el Celta y su gente, pero hasta que empieza a rodar la pelota.
Pero en cuanto el Celta ajustó esas asignaciones trazó su plan ofensivo, que comienza sin la pelota.
Se siente cómodo en ese rincón de Galicia el técnico asturiano, también su equipo de trabajo.
Arda se descolgaba desde el interior hacia el flanco zurdo y por ahí fabricó un par de llegadas.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/10/02/actualidad/1475438269_422409.html
