Mientras Messi y compañía jugaban el mundial de Brasil, Alan se veía obligado a tomar una decisión que cambiaría su vida.
Y la más importante: él sí se dio el lujo de levantar una copa del mundo… aunque de fútbol sala.
El pasado sábado una selección argentina que juega al fútbol salió campeona del mundo.
Y eso que entre ellos hay un Messi, o mejor dicho, un jugador con una vida casi calcada a la del astro del FC Barcelona.
En paralelo, comenzó a jugar para el equipo de fútbol sala de la casa de estudios sin saber que forjaba un futuro mundialista.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/10/03/actualidad/1475531735_149842.html
