Reino Unido no obligará a las empresas británicas a realizar listas de trabajadores extranjeros, después de que la medida anunciada el pasado jueves haya provocado un amplio rechazo del sector empresarial.
«Tenemos que asegurar que la gente que viene está llenando los vacíos en el mercado laboral, no asumiendo trabajos que podrían realizar los británicos», dijo.
«Confirmo que esto [obligar a las empresas a realizar listas] no va a ocurrir.
Las medidas anunciadas por la ministra Rudd se encuadraban en una estrategia del Gobierno de reducir la inmigración, incluso antes de que se complete la salida de la UE.
El sistema de visados para trabajadores no europeos ya se endureció, precisamente con May al frente de la cartera de Interior.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/09/actualidad/1476026152_146393.html
