En un primer interrogatorio judicial en París, el terrorista se mantuvo callado y solo dijo que hablaría más adelante.
Encerrado en la prisión de alta seguridad de Fleuty-Mérogis, cerca de París, Abdeslam se convirtió en el primer recluso en ser vigilado y filmado sin interrupción día y noche.
Su silencio cierra toda posibilidad de conocer las claves del peor ataque terrorista sufrido en Francia desde la II Guerra Mundial.
Así lo contaron entonces los letrados Frank Berton, francés, y el belga Sven Mary, contratados para su defensa.
El yihadista fue luego relacionado con los autores de los ataques al aeropuerto y el metro de Bruselas en marzo.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/12/actualidad/1476265557_078911.html
