La Justicia brasileña tiene fama de lenta, pero con el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva funciona como un reloj suizo.
Para el equipo de defensa de Lula, la denuncia es «genérica, frágil y superficial”.
Al exdiputado se le acusa de los delitos de corrupción, blanqueo de capitales y evasión de capitales.
Los acusados por Ministerio Público Federal en esa denuncia responderán por los delitos de delincuencia organizada, blanqueo de capitales y tráfico de influencias.
El juez Sergio Moro, el magistrado-estrella del Caso Petrobras, acató también este jueves la denuncia contra el diputado destituido en el marco de la trama de corrupción en la compañía estatal brasileña.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/14/america/1476411229_210730.html
