Según esta guía (y varias otras), la mitad de nuestra ingesta diaria ha de venir de alimentos frescos de origen vegetal.
En este contexto, lo de comer de todo o de forma equilibrada es, volviendo a la mitología, una quimera.
Uno de los tópicos más repetidos de la alimentación dice que «hay que comer de todo, con moderación».
En él también se identificó el consumo de una mayor variedad de alimentos con mayores ingestas de energía que se terminaban traduciendo en una mayor adiposidad.
El trabajo en cuestión observó que:Las dietas de mayor calidad en base a su perfil nutricional fueron las más monótonas.
Fuente original: No hay que comer de todo | El Comidista EL PAÍS
