Efectivamente, como la flora y la fauna del Parque Nacional, son intocables.
Si quieres acercarte a verlos en la marea baja tienes que ir contra el viento, porque tienen un olfato bestial”.
«Sobre los hongos”, añade, “les hemos encargado una valoración a los mayores expertos de Galicia y descartan que su presencia cause un impacto dañino.
“Serán poco deseados por algunos, pero llegaron de manera natural y son una especie silvestre autóctona de Galicia”, defiende.
Los colonos tuvieron que abandonar sus viviendas, pero Cortegada nunca se convirtió en residencia estival de la monarquía.
Fuente original: Isla de Cortegada: Jabalíes de mar en la isla desierta | Galicia | EL PAÍS
