Una de ellas es porque nos hemos dado cuenta de los gringos no dudan en dar la espalda a mucho de lo que les admiramos.
Al final de la noche nos hemos dado cuenta de que no vivimos a un lado de quien creíamos.
Esta noche nos hemos dado cuenta de lo huecas que suenan esas palabras.
Pero Estados Unidos no solo es el destino de los mexicanos pobres.
La noche electoral en Estados Unidos ha dejado un sabor más que amargo en los mexicanos por muchas razones.
Fuente original: Elecciones Estados Unidos 2016: El cuento del buen vecino | Internacional | EL PAÍS
