Son millones de trumpeteros que le celebran al monigote de la mentira sus evasiones fiscales, sus bancarrotas con ganancias, sus mujeres modelo, sus palabras bravas aunque sepamos que son huecas.
Mientras tanto, seguimos a la espera….
Decía Liebling.
Hace décadas, en un tiempo en blanco y negro, se le cantó victoria tan adelantada y equivocadamente al candidato Dewey que su oponente –a la postre triunfador y atómico, Harry S. Truman—se dio el lujo de fotografiarse con el encabezado del periódico que se equivocó en su trama.
Han sido horas en que se cumple entre cronistas ocasionales, reporteros incansables, periodistas de vocación, analistas ocasionales, historiadores azorados, ciudadanos preocupados y pensadores en penurias el viejo adagio del gran A. J. Liebling, que aquí en Nueva Orleans se le respeta por su librazo sobre el Earl of Louisiana.
Fuente original: Dewey derrota a Truman | Estados Unidos | EL PAÍS
