Que la estrategia contra los yihadistas pone a ambos presidentes de lados opuestos quedó patente ayer en Nueva York.
Como se ha visto esta semana en Nueva York, durante la Asamblea General de la ONU, en Siria todo es más complejo.
Sus representantes en Nueva York manifestaron su desacuerdo con la cumbre, parecida a la que se celebró hace un año en la misma ciudad.
Estados Unidos y Rusia compiten en el diagnóstico sobre las causas de la guerra en Siria, por ejemplo.
Las reuniones de Nueva York han escenificado el raro baile diplomático entre Obama y Putin, mezcla de seducción y rechazo, de rivalidad y cooperación.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/09/29/actualidad/1443557080_774840.html
