El papa Francisco se reunió en Washington con Kim Davis, la funcionaria estadounidense que pasó cinco días en la cárcel tras negarse a conceder licencias de matrimonio a parejas homosexuales.
El abogado de Davis ha revelado que la activista y su marido charlaron con el Pontífice durante unos 15 minutos y que el Papa les pidió que “rezaran por él”.
Davis alegó que firmar licencias de matrimonio de parejas del mismo sexo violaba sus creencias.
“Yo nunca pensé que conocería al Papa”, dice Davis en el mensaje.
Durante su regreso a Roma, un periodista preguntó al papa Francisco si los empleados públicos estadounidenses pueden negarse, como hizo Davis, a entregar licencias de matrimonio a parejas homosexuales, reclamando así un derecho religioso.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/09/30/actualidad/1443639715_969070.html
