El nuevo presidente de Volkswagen, Matthias Müller, anunció este martes que el grupo revisará todas las inversiones previstas y «cancelará o aplazará las que no sean estrictamente necesarias».
Pero Müller insistió en que la crisis que atraviesa Volkswagen es sobre todo una crisis de confianza.
Pero las consecuencias de la mayor crisis vivida por la compañía desde el final de la II Guerra Mundial van mucho más allá.
Pese a todo, el presidente de la empresa aseguró que su objetivo es mantener su política de puestos de trabajo «seguros y de calidad».
La empresa admite que por ahora es imposible calcular las repercusiones que el escándalo va a tener en las cuentas de la empresa.
Fuente: http://elpais.com/economia/2015/10/06/actualidad/1444131439_580800.html
