Llevar el máximo número de pasajeros en el menor espacio posible se ha convertido en una de las obsesiones de la industria aérea para hacer los vuelos más rentables.
Los creadores de la idea no solo ven posible su uso en aviones, también estiman que es posible implantarla en autobuses y trenes.
Los impulsores de la patente no solo señalan los beneficios económicos del nuevo sistema: destacan que el diseño sigue manteniendo unos «altos estándares de comodidad a los pasajeros».
La imaginación de los ingenieros para ahorrar espacio ha dado pie a otras muchas iniciativas.
Airbus patenta cada año unas 6.000 ideas, de las cuales la mayoría nunca llegan a ponerse en marcha.
Fuente: http://elpais.com/economia/2015/10/08/actualidad/1444305100_309778.html
