En la segunda edición del gran premio más descafeinado del calendario, la angustia permanece instalada en la caravana de Red Bull.
La fecha límite para decidir si Red Bull sigue en esto o se va la ha puesto el propio Mateschitz: finales de mes.
Red Bull ya llega a tarde a todo.
El callejón en el que se encuentra Red Bull no es más que una especie de lección que los principales actores que forman este circo quieren darle por su arrogancia.
En cuanto a Mercedes, esta posibilidad la niega de forma categórica Toto Wolff cada vez que se le pone un micrófono delante.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2015/10/09/actualidad/1444402345_959615.html
