El presidente ruso, Vladímir Putin, ha advertido este domingo de que no enviará tropas de tierra para reforzar el avance de las fuerzas gubernamentales sirias.
La organización Human Rights Watch acusó hoy a Rusia de estar utilizando o de suministrar al Ejército sirio bombas de racimo, que causan grandes daños entre la población al diseminar miles de pequeños proyectiles.
Moscú destacó este domingo progresos en las conversaciones con Estados Unidos para evitar enfrentamientos accidentales entre sus cazas sobre el espacio aéreo sirio.
Ni Siria ni Rusia han suscrito la convención internacional que prohíbe este tipo de armas.
El Ministerio de Defensa ruso aseguró que en las operaciones de hoy sus fuerzas alcanzaron 63 objetivos.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/10/11/actualidad/1444593114_177464.html
