La mayoría de los 30.000 objetos de Cajal quedaron relegados así desde 1984 hasta 1997 en un sótano.
El legado del premio Nobel de Medicina de 1906 es el buque de insignia del Instituto Cajal.
Fue un poco caótico”, cuenta Ricardo Martínez, vicedirector del Instituto Cajal.
Nuestra investigación es importante y reconocida a nivel mundial, pero el legado de Cajal nos da prestigio.
Para acercarse a los enseres, los investigadores tienen que ir a la sala de reuniones y visitar la biblioteca.
Fuente: http://elpais.com/ccaa/2015/10/16/madrid/1445018331_905979.html
