Nadal aún carbura con un motor híbrido, en el que ni gobierna los peloteos ni tampoco va a por el punto de frente.
Nadal saluda a los aficionados de Buenos Aires.
Camino de la corrección y mejorar la puesta a punto, solucionó en todo caso el primer partido en Buenos Aires, donde se estrenó con otra victoria David Ferrer.
A ganar se aprende ganando», agregó en términos futboleros, siempre bienvenidos en Argentina.
Nadal, 29 años, resolvió bien un partido en el que sufrió problemas estomacales, pero ofreció una doble vertiente: por momentos brillos y por instantes sombras; claroscuros e indefinición, otra vez.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/02/11/actualidad/1455207117_353012.html
