La ausencia de Scalia ha desatado una batalla política entre el presidente, Barack Obama, y la oposición del Partido Republicano ante la nominación de su sucesor.
En el caso de empate, además, prevalece la decisión alcanzada por la última Corte de Apelaciones que haya juzgado el caso.
El Tribunal Supremo de Estados Unidos ya se encontraba inmerso en uno de los cursos judiciales más determinantes de los últimos años antes de que falleciera el juez conservador Antonin Scalia.
La regulación fue denunciada por varios Estados liderados por republicanos, con Texas a la cabeza, hasta llegar al Tribunal Supremo.
Scalia ya había participado en una de esas votaciones, la referente al caso sobre discriminación positiva, pero su ausencia el día en que el dictamen se haga público anulará su voto.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/15/estados_unidos/1455559158_990915.html
